“Aquí hay gato encerrado”

Actualmente se utiliza esta frase para indicar que hay algo que no sabemos y que podría aclarar una situación.

El nacimiento de esta expresión se produce hacia el año 1500, cuando era común fabricar bolsas con piel de gato para guardar dinero u otros objetos de valor. Los ladrones, particularmente, al irrumpir en una vivienda, siempre procuraban dar con esa bolsa. Así, no se trataba en realidad de un felino oculto, ya que la piel del gato era la que encerraba el anhelado botín.

La frase también se vincula con la famosa historia que el literato estadounidense Edgar Allan Poe, El Gato Negro. En él, se narra un caso que se resuelve gracias a que unos policías escuchan los maullidos de un gato. El felino había quedado prisionero detrás de un muro que el asesino había construido para ocultar su crimen. Aquí sí podemos hablar de un gato encerrado, cuyo descubrimiento permitió aclarar un dilema.

“Por si las moscas”

Seguro que muchas veces has escuchado a alguien decir la expresión “por si las moscas”, que significa “por si acaso”.

Podría decirse que el origen de esta expresión tiene su lógica, ya que cuando dejamos comida sobre la mesa la tapamos para que las moscas no se posen en ella y es una acción preventiva; pero esta no es la única explicación.

Según una leyenda, en 1286 las fuerzas francesas de Felipe II de Borgoña asediaron la ciudad de Gerona, en Cataluña, donde había sido obispo nueve siglos antes San Narciso.

Los residentes del lugar, comandados por el rey Pedro, no tenían fuerzas suficientes para enfrentarse a los invasores, y cuenta la historia que del sepulcro de San Narciso, que estaba cerrado con una lápida muy grande y pesada, salieron como por arte de magia bandadas de moscas venenosas y cada francés que picaban caía muerto. Los invasores asustados se dieron a la fuga y la ciudad se salvó del ataque. Así San Narciso pasó a ser conocido por el llamado milagro de las moscas y surge la expresión “por si las moscas” cuando alguien hace algo por prevención.

¿Qué es la hipopotomonstrosesquipedaliofobia?

Existen muchas personas en el mundo que padecen de algún tipo de fobia, esto quiere decir que le tienen un miedo exagerado e incontrolable a algo. Por ejemplo: el agua, las arañas, estar encerrados, a las aves… en fin puede ser a muchas cosas.

Pero, ¿sabías que hay personas que tienen un anormal y injustificado miedo a las palabras largas? Y esta extraña fobia irónicamente tiene un nombre muy largo, se le conoce como hipopotomonstrosesquipedaliofobia. Este nombre largo y complicado viene del griego: “Hipopoto” (grande) “monstro” (monstruoso) “sesquipedali” (palabra grande) y “phobos” (miedo). Para evitar problemas con la lectura y la pronunciación, en ocasiones se dice simplemente sesquipedaliofobia.

Esta fobia se caracteriza por el nerviosismo en el momento en el que las personas que la padecen se involucran en conversaciones donde se usan palabras largas, poco frecuentes o extrañas en el vocabulario cotidiano.

La fobia es causada por el miedo a pronunciar incorrectamente la palabra, debido a que lo haría quedar en ridículo, verse en desventaja, ser considerado alguien de cultura inferior o de poca inteligencia.

¿Dónde surgió la palabra merolico?

 

¿Mero… qué? ¿No has escuchado esta palabra? Generalmente se usa para referirse a las personas que hablan mucho y sin interrupción. Según los diccionarios, es un vendedor ambulante que trabaja en las plazas públicas y con su discurso trata de vender algún elixir o ungüento milagroso.

Pero ¿por qué se les llama merolicos? Se debe a un médico que llegó a México más o menos en el año 1864. Se llamaba Rafael Meraulyock y aprovechó es aspecto físico de su espesa que tenía barba, larga melena y ojos saltones,  para convencer a todos de su poder para curar todo tipo de males, con un milagroso medicamento llamado “tónico de San Jacobo”.

Debido a la dificultad para pronunciar su apellido, el habla popular no se complicó la vida y así, el doctor Meraulyock pasó a ser el “doctor Merolico”. De ahí quedó que, merolico, se usara para identificar a toda persona que habla mucho aunque lo que diga no sea verdad.

La palabra puede utilizarse como sinónimo de charlatán, hablador y curandero callejero. Y según el país se les puede llamar de diferente forma, por ejemplo: culebreros en Colombia, el Ciarlatano en Italia y los buhoneros en Venezuela.

¿Cómo se originó la frase “Me lo dijo un pajarito”?

 

Esta frase se utiliza por lo general cuando no queremos delatar a la persona que nos contó algo, sobre todo si lo que nos dijeron es un rumor que queremos confirmar.

Pero, ¿de dónde salió esa frase? Según se dice popularmente, a los pájaros se les relaciona con el hecho de llevar noticias buenas y malas. Por ejemplo, en la historia de Noé, él envió una paloma para que le anunciara si podían bajar del arca y cuando la paloma regresó con unas ramas de olivo, supo que era momento de bajar.

También, en la antigüedad se creía que ver una paloma blanca era señal de buena suerte. En cambio, encontrarse con un cuervo significaba que llovería y si lo que se veía era un halcón atacando una paloma, el mal se acercaba. De ahí es que surge esta frase.

Cuéntanos qué otras frases populares conoces.

¿Cuántos idiomas se hablan en el mundo?

 

Se calcula que actualmente se hablan entre 3 mil y 5 mil lenguas en el mundo. Entre los idiomas más hablados están el chino mandarín, usado por 900 millones de personas; el inglés, con 470 millones de hablantes; el hindi, hablado por más de 420 millones de personas; el español, utilizado por 360 millones; y el ruso, con casi 300 millones de hablantes.

Según su distribución geográfica, en Asia se concentra el 32 % de las lenguas que existen, en América el 15 % -entre ellas el k’iche’, el menomimi y el guaraní-, y en Europa y Oriente Medio, solo el 4%.

África es un continente de muchas lenguas, se calcula se hablan más de 1,500 diferentes. Por ejemplo, en Camerún, un país con 12 millones de habitantes, se hablan ¡270 idiomas! O Nigeria, donde se han registrado casi 450 lenguas. Pero el primer lugar es para Papúa Nueva Guinea, donde sus habitantes se comunican en ¡850 lenguas diferentes!

Entre las lenguas que están amenazadas con extinguirse se encuentran: el cayapa, en Ecuador, con menos de 5.000 hablantes; el walmajari, que solo lo hablan mil personas en el mundo; y el zuñi, en Norteamérica, con 6 mil parlantes. Entre los casos más graves está el miwok, un idioma indio que únicamente lo hablan 4 personas; o el yidiny, en Australia, hablado por un poco más de una docena de individuos.

En nuestro país, aunque el español es el idioma oficial, no es hablado por toda la población, pues existen 23 lenguas distintas, la mayoría de origen maya:

  1. K’iche’
  2. Q’eqchi
  3. Kaqchikel
  4. Mam
  5. Poqomchi’
  6. Tz’utujil
  7. Achi
  8. Q’anjob’al
  9. Ixil
  10. Akateka
  11. Popti’ (Jakalteka)
  12. Chuj
  13. Poqomam
  14. Ch’orti’
  15. Awakateca
  16. Sakapulteka
  17. Sipakapense
  18. Garífuna
  19. Uspanteka
  20. Tektiteka
  21. Mopán
  22. Xinca
  23. Itza’

¿Cuál es el alfabeto más largo del mundo?

 

Entre todos los idiomas del mundo, hay algunos que destacan por alguna característica en particular. En el caso del jemer, el idioma oficial de Camboya, lo que lo caracteriza es tener el alfabeto más largo del mundo. Tiene 72 letras y de ellas 32 son vocales. Sin embargo, su gramática es muchísimo más sencilla comparada con el castellano. No existen los tiempos verbales, ni el género, ni el número y tampoco los artículos.

En el otro extremo, está el que tiene el abecedario más corto, el rotokas, que se habla en la isla de Bougainville, perteneciente a Nueva Guinea. Solo tiene 12 letras del alfabeto latino. Utiliza las cinco vocales de nuestro idioma y solo siete consonantes.

Pero existe un idioma que no se escribe, solo se habla, por lo que no tiene un alfabeto. El pirahã se habla por un pueblo de la ribera del río Maici en Brasil y al comunicarse solo emiten 11 tipos diferentes de fonemas (8 consonantes y 3 vocales). Interesante, ¿no crees?

También están en el diccionario

 

Aunque te parezca increíble, existen algunas palabras que pensamos que pueden estar mal escritas o que se pronuncian mal pero que, en realidad, su significado sea otro y no el que tú crees. Aquí te enseñamos algunas palabras extrañas que están en el diccionario.

Haiga: no es la forma incorrecta de conjugar el verbo haber, sino más bien la forma de referirse a un automóvil grande y ostentoso.

Azur: no, no cambiamos la ‘l’ por la ‘r’, esta palabra se utiliza para referirse a un azul oscuro e intenso usado en escudos.

Uebos: sin ‘h’ y con ‘b’ significa “necesidad o cosa necesaria”.

Arta: plantas de tallo corto y leñoso, hojas lanceoladas y flores en espiga, pequeñas y blancas.

Sapenco: nada que ver con un tonto, es un caracol terrestre muy común en el sur de Europa.

Diviértete y busca otras palabras en tu diccionario. ¡Te sorprenderás de todo lo que puedes encontrar!

Atomizador

  1. Transformador de átomos
  2. Rociador de líquidos en espray
  3. Nombre de un equipo de futbol  Ver respuesta

Cacareo

  1. Escándalo
  2. Montón de cáscaras de huevo
  3. Sonido que hacen las gallinas  Ver respuesta