Un truco de magia que tardó 34 años para realizarse

 

La historia comienza en 1963 cuando Teller, el famoso mago del dúo Penn & Teller, estaba cursando el bachillerato y escuchó la trágica historia de Enoch Soames, un escritor que vivió en 1890 y a quien un día, se le apareció el diablo y le propuso transportarlo al futuro para que pudiera ir a la biblioteca más famosa del mundo y leer las reseñas históricas sobre su vida. La única condición era que debía entregarle su alma a cambio.

Confiado, el presumido escritor aceptó la propuesta. Como por arte de magia apareció en la Biblioteca del Museo Británico de Londres, el 3 de junio de 1997 a las 2:10 de la tarde. Para su sorpresa, Soames descubrió que la única referencia de su nombre entre los catálogos de la biblioteca era la de un personaje inventado en el cuento escrito por Max Beerbohm titulado precisamente Enoch Soames.

El día que Teller escuchó la historia, se le ocurrió una idea para un truco de magia que lograría ejecutar 34 años más tarde. El 3 de junio de 1997, una media hora antes de las 2:10 p. m., Teller se presentó en la Biblioteca del Museo Británico. Dudaba si podría ejecutar su truco de magia, pues no sabía cuántas personas habían leído el libro de Max Beerbohm y mucho menos, cuántas de ellas sentirían alguna curiosidad para estar presentes a la hora precisa que el personaje de la historia aparecería en la biblioteca.

Para su sorpresa, Teller se encontró con al menos doce personas que les había impresionado tanto la historia que se presentaron por curiosidad en el lugar indicado en el cuento corto. Incluso, entre los presentes, había una mujer que había viajado desde California para estar ahí y un español que apenas hablaba inglés y que había llegado desde Madrid.

En ese momento Teller supo que su truco funcionaría. A las 2:10 de la tarde exactamente, un hombre vestido con ropa típica de finales del siglo XIX, incluyendo una capa impermeable de la época, se acercó al escritorio del bibliotecario y pidió ver los catálogos de libros.

Por unos minutos estuvo hojeándolos y después se dirigió al estante donde estaba el libro de Max Beerbohm. El misterioso personaje abrió el libro y, con una expresión de desencanto, sacudió su cabeza, cerró el libro y desapareció entre los estantes. Las doce personas que conocían la historia quedaron impresionadas.

El truco fue un éxito, Teller nunca les dijo a los presentes que durante varios meses había estado buscando un actor que tuviera las características físicas del personaje Enoch Soames, o que había visitado decenas de tiendas de disfraces para encontrar una que tuviera la capa impermeable del mismo color que Beerbohm había descrito en su libro. Tampoco dijo que había ido a la biblioteca con un amigo que le ayudó a esconder al actor entre los estantes de libros para que apareciera mágicamente de la nada. Hasta la fecha, Teller no ha confesado haber estado detrás de este acto de magia.

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